Políticas Monetarias

Devaluación competitiva

Es la decisión que toma la autoridad monetaria de hacer caer la cotización de su moneda, para alcanzar un tipo de cambio más bajo. El objetivo es reducir el precio real de los bienes que exporta ese país para poder ganar mercados a través de la competencia por precio

Políticas monetarias

Forward Guidance

Algunos economistas lo traducen como “preanuncio monetario”. Es una herramienta utilizada por los bancos centrales, la cual hace referencia a los anticipos informativos de las decisiones de política monetaria a medio plazo para influir en las expectativas de las condiciones financieras. Procura influir en las decisiones financieras de las familias, las empresas y los inversores, haciéndoles saber qué esperar de los tipos de interés “potenciales”.

Políticas monetarias

Quantitative Easing

Con el acrónimo QE, conocida por su traducción al español como “flexibilización cuantitativa”, hace referencia a una herramienta de política monetaria no convencional que utilizan los bancos centrales para aumentar la oferta de dinero disponible. Esta medida implica un incremento de reservas del sistema bancario, mediante la compra de bonos del propio Gobierno central para estabilizar o aumentar sus precios y con ello reducir las tasas de interés a largo plazo.

Políticas Monetarias

Guerra de Divisas

Como señala el diario digital Inversor Global una “guerra de divisas es una condición en las relaciones internacionales donde los países compiten entre sí para alcanzar un tipo de cambio bajo para su propia moneda. Cuando el precio para comprar divisas cae, retrocede el precio de las exportaciones del país; a su vez, las importaciones son más caras y el empleo recibe un impulso en demanda.

No obstante, el incremento del costo de las compras al extranjero puede dañar el poder adquisitivo, aunque también puede jugar a favor porque los ciudadanos son más propensos a adquirir rubros locales.

Con sus consecuencias adversas, la devaluación es la herramienta a tomar por los Gobiernos cuando el país sufre un alto desempleo o desea adoptar una política de crecimiento liderado por exportaciones, una tasa de intercambio baja puede ser vista como una ventaja”.